En la antigüedad, los hombres buscaban respuesta a los hechos de la naturaleza que les parecían inexplicables, a través de historias en las que dioses, héroes y seres fantásticos, eran protagonistas. Estas historias pasaban de padres a hijos por vía oral y regían sus comportamientos, sus vidas y sus destinos. A estas leyendas las llamamos MITOS.
La mitología recoge y estudia todas estas narraciones de dioses y héroes que eran venerados, temidos y admirados por el hombre. Y nos ayuda a comprender la visión de una realidad bien distinta. En la actualidad, los mitos griegos y romanos , han llegado hasta nosotros como una fuente esencial de información y nos muestran las creencias de grandes civilizaciones temerosas de sus destinos y vinculadas permanentemente con la divinidad. Desde los primeros pasos del hombre hasta la época contemporánea, nos hemos rodeado de mitos que, de alguna forma, unen a todos los pueblos de Europa y nos hacen únicos.
Somos los descendientes de aquellos primeros hombres que inventaron la filosofía, la democracia y la política. Somos, de alguna forma, los herederos legítimos de aquellos mitos. Y por tanto, debemos conservarlos en nuestra memoria .